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miércoles, 13 de enero de 2010

Mas acerca de las novelas infantiles

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Estuve viendo el trailer de Coraline, en mi ultima busqueda, recorde que Coraline era una de tantas novelas infantiles que se llevaba al cine, la literatura infantil de los últimos tiempos me ha llamado la atención. En un momento con un compañero de escuela que además de mi vecino, que aveces intercambiamos peliculas y libros, le comentaba de como la lectura ahora nos gusta mas de grandes, y que no supimos aprovechar la lectura cuando eramos niños, él confeso que la única literatura que le gustaba de niño era la que tuviera dibujos.





Con la llegada de Harry Potter y las Crónicas de Narnia, la juventud de ahora le atrae las lecturas de aventuras, épicas, fantasticas y mágicas, atrás de quedaron los cuentos de Perrault o de los Hermanos Grimm, con ánimo de dejar enseñanzas a los niños, los niños de ahora quiero soñar, jugar y vivir en un mundo de fantasía solo hay que tener cuidado que no se vuelva muy virtual ese mundo.

En latinoamerica, uno de los paises que le publica siempre literatura infantil es la editora Alfaguara que tienen libros tanto para niños como jóvenes, http://www.alfaguarainfantil.com.ar/, como es el caso del autor Luis Maria Pescheti(www.luispeschtti.com), y su personaje Natacha.



Chile, tiene un personaje particular con Pascualina, una brujita peculiar, nacida en Belgica, que cuenta su vida a través de un libro agenda, http://us.pascualina.com/



miércoles, 6 de enero de 2010

El último libro que estoy leyendo


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Si bien navegar por la red, como lo hago de lunes a viernes de mi trabajo, a veces, a menudo, con grandes hallazgos, me gusta leer, y descubrió un libro que había oído mencionar antes en el "Búho Rojo", una asociación cultural en Perú , mi país donde estoy.

El libro en cuestión es El gen egoísta, de Richard Dawkins, es un etólogo, zoólogo de Kenia y que defiende la teoría evolucionista de Darwin, por lo tanto, es un neo-darwinista, este libro trata de explicar las bases biológicas de la conducta humana. A pesar de que escribió este libro en 1976, este libro no es tan nueva, simplemente no se descubre nada nuevo, que quiere reivindicar la teoría de Darwin, lo hace de una manera sencilla, didáctica y formación, mientras que un rebelde.

El punto curioso de vista del autor, es como una mano es una aproximación al concepto del gen, y habla de la biología, explica que para él, el egoísmo es parte de la naturaleza humana. Es un libro que recomiendo, trata de leer con una mente abierta.

El autor incluye un vídeo sobre uno de los capítulos del libro. "los chicos buenos acaban primero".




Si usted tiene cualquier comentario que ya han leído o hablar de ello, espero que podamos ponernos en contacto, pero que en un lenguaje sencillo, evitando la discusión compleja, porque la ciencia también puede ser simple y que incluso divertido.

martes, 15 de diciembre de 2009

Mi primer cuento




Personajes: Lucy, la puta
Enrique, el cliente

Título: Lucy

Nuevo posible titulo: Una puta nunca se enamora

Referencias:
Una foto de una escultura fenicia de una prostituta en la Revista Somos
El personaje de la prostituta de la pelicula “No se lo digas a Nadie”


La canción “La Flaca” del grupo español Jarabe de Palo



Una experiencia que me conto mi mamá acerca de la primera vez de mi papá


Caminaba de esquina, a esquina, por la vereda, Lucy, con su minifalda de cuero negro, con sus pantys negras, con zapatos negros de taco, luciendo sus piernas, ni muy delgadas ni muy gordas, con una blusa negra apretada, para resaltar sus senos pequeños pero aun firmes, los pelos negros enmarañados, algo cortos, entre lacios, y enrulados, pero rebeldes, con la mano en la cintura, mientras con la otra sostenía un cigarrillo, usando unos lentes de sol, con una cartera del mismo color que su traje.

Un muchacho la había estado observando desde una banca de cemento, en la mitad de la avenida, eran uno de esos parroquianos, que buscan una puta para iniciarse, parecía tener entre 18 y 20 años, con una mirada de niño inocente, con el pelo corto, lacio, bien peinado, parecía ser estudiante universitario, de eso se dio cuenta Lucy, que ya tenía rato que lo estaba estudiando, pantalones color caqui, zapatos negros bien lustrados, medias negras, camisa blanca, incluso usaba bividi del mismo color, se atrevió a acercarsele.
-¿Cuánto cobras?-le dijo sin reparos el muchacho.
-Cincuenta soles.-A lo que ella respondió.
-Pero solo tengo veinte.
-Son cincuenta, sino largate.
-No me lo puedes dejar a veinte.-Ella bajo la mirada para verlo por encima de los lentes de sol, volvio a subir la mirada, encendio otro cigarrillo.
-Son cincuenta soles.-El muchacho se dio por vencido, se iba a marchar sin embargo Lucy lo detuvo
- ¿Cuánto tiempo quieres?-le pregunto
-Solo media hora.
-Si es así, aceptaré tus veinte.-Sonrío cinicamente, le hizo una señal para que la siguiera, caminaron unas cuadras mas abajo, hasta entrar a un hostal, era un hostal de buena fachada, el muchacho hablo con el que atendía, pago una habitación, dejo su DNI, tomo las llaves y subieron por las escaleras al segundo piso.

El muchacho, se demoró en abrir la puerta, estaba algo nervioso, Lucy cerro la puerta al entrar, él se tomo su tiempo para desnudarse, Lucy, en un par de segundos estaba desnuda y dispuesta, empezando a fumar su tercer cigarrillo, él aun ordenaba su ropa sobre una silla. Lucy se acerco para besarle el cuello, el muchacho se sentía incomodo.
-¿Cómo te llamas?.-Lucy algo sorprendida le dijo su nombre.-Ah, Yo soy Enrique.
-Mucho gusto, Enrique. ¿Podemos empezar, ahora que ya sabemos nuestros nombres?-Dijo burlonamente, Lucy.
-¿No podemos conversar un poco más?
-¡¿Conversar?! Papi, tu no me pagas por conversar, y el tiempo corre.
El muchacho empezo a besarle el cuello, los pechos por encima de la blusa, la recosto sobre la cama, estaba encima de ella, ella empezo a gemir, luego a quejarse, hasta que exclamo:
-¡Oye, quitate los zapatos!-El muchacho avergonzado, se quito los zapatos, Lucy encendio otro cigarrillo, estaba algo fastidiada.
-Hey niño, ¿Quién te mando tu papá o tu mamá? Yo creo que fue tu mamá, porque te comportas como un hijito de mami.-Eso enfureció al muchacho, que se lanzo encima, y empezo a penetrarla con toda la fuerza que pudo, pero solo duró 5 minutos.

Enrique se quedo echado, se escondió bajo las sábanas, Lucy encendía otro cigarrillo.
-He tenido mejores polvos.-Comento.
-!Calla, puta!-le respondió el muchacho
-Vaya, vaya, ahora el niño se hizo hombre, ¿eh?-Sonríe burlonamente otra vez, Lucy, quién se empieza a vestirse. -Bueno, creo que es hora de recibir mis honorarios.-El muchacho sin vestirse, busco su billetera en el pantalón, y le lanzo el billete en la cara a la mujer. -!¿Qué mierda, tienes, ah?! Yo tengo la culpa de que seas maricón.
-Prefiero ser maricón, a ser puta.-Le respondio el muchacho. Ella lo escupio, él la bofeteo, ella corrio al baño. Al salir, se acerco y pidió disculpas, Enrique aun estaba echado en la cama, él también se disculpo, ella se puso llorar, él la abrazo y le regalo un beso en la mejilla.

Enrique decidió descansar un poco más en aquella habitación, no recuerda cuanto tiempo paso, pero le vinieron a tocar la puerta, ya habían visto que Lucy se habia ido hace rato, él se había quedado en la habitación, el tiempo ya había vencido, él empieza a vestirse apresurado, de pronto se da cuenta que le falta algo, le falta la billetera, él sonrio, igual que Lucy, que otra vez esta caminando de esquina a esquina, con la mano en la cintura, y en la otra sostiene un nuevo cigarrillo.






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viernes, 11 de diciembre de 2009

Policias y Ladrones


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Juan, nacio en una familia pobre, la madre con varios hijos, el padre no le alcanzaba el sueldo para mantenerlos, termino por abandonar a la mujer, la madre trato de sacar al hogar adelante, Juan conocio el hambre, apenas pudo tener educación, pero sus deseos de saciar el hambre, lo llevo a saquear las loncheras de sus compañero de escuela, se volvio un hábito en él, en llevarse cosas ajenas a casa, a pesar de que su madre hizo de todo para corregir este hábito, él lo seguía haciendo a escondidas.

Pedro, nacio en una familia de clase media, un niño muy acomedido, educado, y muy dedicado a sus estudios, venía de una familia donde la mayoría de sus antepasados habían sido policias, no fue dificil adivinar que camino eligiría, desde niño siempre soño con ser policía, fue educado con buenos valores, todos imaginaban que sería un buen policía.


Juan al comienzo solo robaba carteras, en las esquinas mas desoladas de su barrio, pero cuando decidio formar parte de un grupo, ya pudo entrar y saquear casas, planear robos mas grandes, como bancos, casinos y una que otra discoteca, no solo del barrio sino de otros barrios y distritos, al comienzo temeroso de usar arma, aprendio hacerlo, pero siempre agradecía a Dios no tener que usarla, porque le disgustaba la idea de matar a una persona, por eso se esmeraba en ser rápido y eficiente en el momento del asalto y atraco.


Para Pedro, no le fue dificil entrar a la escuela de Policia, por su familia y su apellido, las cosas le fueron fáciles, un poco de ayuda extra de su papá, sin que su muchacho no se entererá, aunque él siempre fue muy dedicado, en la escuela conocio la disciplina y el orden, algo que no le disgustaba del todo, era un muchacho que le gustaba seguir las reglas, cuando acabo la escuela, esperaba trabajar en el campo, pero lo recluyeron en una oficina, haciendo labor administrativa, pidio, rogo para hacer trabajo de campo, a lo más que le permitieron, ser policia de tránsito, incluso algunos de sus compañeros, se burlaban de él, porque era hijo de papá, que gracias a su papá, él estaba alli, ganando un buen sueldo sin hacer nada, mientras los verdaderos policias se jugaban la vida en la calle, algo que él nunca sería, él molesto por estos comentarios insistiría para llegar hacer trabajo de campo.


Las drogas, estaban presentes en el mundo de Juan, algunos de sus compañeros la consumían para vencer el miedo, pero a Juan nunca le intereso, tampoco se imaginaba cuidando o protegiendo a un narcotraficante, porque él no era ni matón ni guardaespaldas, a pesar de todo, quería un trabajo mas intelectual, estratégico, así que fue avanzando en el mundo delincuencial, hasta convertirse en un narcotraficante, tuve que hacer y pagar muchos favores, en vez de proteger y cuidar a alguien, él era protegido y cuidaban de él, sin embargo siempre tenía un arma de uso personal.


Debido a la insistencia de Pedro, lograron darle trabajo de campo, su compañero era un policia algo rechoncho y bigoton, que siempre quería evitar la fatiga, andaban en un carro policia rondando un barrio, una vez hubo una revuelca, un enfrentamiento de pandillas, el impetuoso de Pedro, queria meterse, para detener ese barullo, su compañero, Don Rodolfo, lo impidio y lo detuvo:”Mejor espera que acabe todo, total, al final, saldremos ganando nosotros, habrán menos delincuentes por perseguir.” “¿Que hablas?”, increpo Pedro.”Son vidas humanas”.”Pero esas vidas humanas no pagan mi sueldo, no arriesgaré mi vida, por unos delincuentes.”. Enfadado Pedro le grito:”Eres un mediocre”.”Si puede que lo sea, con el sueldo que me pagan, además me pagan algo extra, por hacer de tu niñera.” Pedro se sintio herido en su orgullo, no hizo nada, guardo silencio y espero que acabara aquella pelea, para luego ver a los heridos y los daños ocasionados.

A pesar de que el dinero que ganaba Juan, era dinero ganado con sangre, violencia y por delincuentes, a él no le importaba, dormía tranquilo, porque se había mantenido sin usar aquella arma que tenía siempre a su lado, nunca vio sangre ni un muerto, se mantenía alejado de eso, de eso se encargaban sus matones, en el fondo era un hombre tranquilo, que solo encontro la forma de ganar dinero, sin mucho esfuerzo, pero cuando uno de sus matones, se le puso bravucón, tuvo que hacerse respetar, uso por primera vez su arma, y disparo en medio de la frente, la reacción, el disparo y el chispazo de sangre, fue inesperado, pero nunca más nadie se quiso enfrentar a Juan, “Valio la pena este sacrificio.” se dijo asi mismo al ver el cadaver.


Pedro insistia en hacer algo para convertirse en un heroe, quizas era esa su motivación personal, empezo a seguir la pista de un narcotraficante, apodado “Juan, El Serio”, logro enterarse de una operación en la cual se vendería una gran cantidad de droga, se hizó una intervención, lograron atrapar al narcotraficante, pasaron unas semanas, Pedro en una de sus rondas, vio pasar al narcotraficante, en una camioneta 4x4 Daewoo color dorada, indignado, hizo las averiguaciones, “Juan al serio”, pago a las autoridades del poder judicial, para poder salir en libertad, Pedro sintio un golpe al orgullo, luchaba tanto en favor de la ley, pero la ley era tan delincuente, contra lo que él luchaba.

Juan, empezo a tener contactos extranjeros, iba y venía cuantas veces quería de los Estados Unidos, se hizo de una familia y una esposa, que lo único que le interesaba a ella era el dinero de Juan, pero trataba de cumplir el rol de esposa, estar bonita y presentable, tratar de ser buena madre, pues para ella todo era un negocio y aquel matrimonio era un contrato, para ella aquello era su trabajo.

Pedro, quiso dejar la policia, se deprimio, se alejo de todo aquello durante un buen tiempo, no necesitaba el trabajo, porque su familia era algo acomodada, no tenía esposa e hijos, en ese tiempo, quiso convertirse en un hombre simple con una vida simple, sin lios y problemas, sin tener que preocuparse por la ley, asi que se alejo un tiempo, trabajo como serenazgo, consiguio una mujer tan simple como él, se casaron, tuvieron solo un hijo para mantener, él había cortado toda relación con su padre y su familia, no pedía favores, ni los hacía, pasaron los años, y descubrio que su hijo consumía drogas, decidió tratar de rehabilitarlo, pero no pudo, gasto mucho dinero, perdio a su hijo, empezo a averiguar quien le abastecía la droga, hasta llegar de nuevo a ver a “Juan El Serio”.


Pedro, empezo a seguirlo, a vigilarlo, todo su odio se volco contra Juan, mientras él hacia dinero, paseaba con su familia e hijos, la droga se vendía, los chicos consumían, morían, y a él, eso no le importaba, se hizó de un arma, quiso matar a uno de los hijos de Juan, para que sintiera el mismo dolor, pero no lo hizó, logro secuestrar a Juan, lo amenazo, lo insulto, estuvo varios dias con él, Juan había perdido el miedo, al final lo dejo libre, pero Juan tenía aquella arma que siempre habia guardado, quiso atacarlo, pero Pedro fue más rápido y le dio un balazo certero, Juan había perdido la práctica del uso del arma, casi nunca la había usado.


Pedro fue encarcelado, penso que sus días terminarían allí, pero su padre y sus influencias, lograron sacarlo, él se sintió humillado, no había logrado ser policia ni mucho menos heroe, penso que había hecho lo correcto, pero igual fue castigado por la ley, y con otra ley, la que manejaba su padre, fue sacado de la carcel, él no tenía motivos para vivir, su esposa ya lo había abandonado, cuando planeaba suicidarse, fue visitado por la gente de “Juan el serio”, le venían a hacer una recibida amistosa, fue baleado, en su casa.

jueves, 10 de diciembre de 2009

El mejor lugar para vivir


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El deseo

Santiago habia tenido una terrible semana, ese sabado regresaba del Centro de Lima, pues lo había plantado una cita a ciegas, ya estaba acostumbrado a eso, en el micro se puso a pensar se ponía a pensar porque sus relaciones no eran tan duraderas y tan poco estables, ¿sería porque aún vivía con sus padres?,¿sería porque nunca ordenaba su cuarto?,¿sería porque cada vez que le preguntaban si tenía planes para el futuro, no sabía que responder?, ensimismado en sus pensamientos no se percato que una extraña mujer se le acerco.

Estaba vestida como una tigresa con unas alas de ángel sosteniendo una extraña várita, afirmo ser la Hada Madrina del Tiempo, Santiago con su humor característico respondió:
-Pense que se te hacía tarde para una Fiesta de Halloween.-La mujer lo bofeteo, Santiago algo molesto, porque la mujer algo mayor, tenía unas uñas como garras, que le rozaron la mejilla. La mujer continuo:
-Se te ha concedido un deseo, podrás regresar al pasado, elegir una etapa de tu vida que has vivido, hacer algunos cambios en tu vida, para que vivas la vida que quieres vivir.-Santiago la miro aun sin creer en lo que oía, pensaba que la mujer quizás había tomado de más, la mujer decidió darle una prueba, movió la varita mágica, instantaneamente apareció una botella de Coca Cola, Santiago seguía sin creer:
-¿Te gustaría dar un paseíto?-movió la varita, aparecieron en el Sahará bajo un sol quemante a lo lejos se podía percibir las piramides, todo estaba lleno de arena, a lo lejos se acercaban un par de camellos, al tenerlos cerca los escucho rumiar, hasta que uno lo escupió, volvieron al micro.-Ahora crees en mi.
-Si, si te creo.-respondió, mientras se limpiaba la baba de camello.-Pero ¿Por que recien ahora has venido?
-Eso preguntaselo a la Providencia.- Santiago se quedo pensando, tenía que pensar muy bien en su deseo, esa época que regresaría en el pasado, había fallado tanto, que esta vez no quería hacerlo, y contaba con el apoyo de la Providencia, nada podía salir mal, se acerco a la Hada Madrina, le dijo su deseo al oido, esta sonrio, tomo su varita, la agito, y lanzo un extraño rayo, que le choco en la cabeza a Santiago, dejandolo tumbado en el piso.

Duro despertar

Desperto con un fuerte dolor de cabeza, se encontro en su cama, parecía una resaca, se trato de poner de pie, se sentía mareado, se sentía pequeño:
-Esta tía creo que mintió y encima me dejo noqueado.-se fue al baño, pero no era como lo recordaba algo andaba mal, todo estaba diferente, trato de verse en el espejo, ahora era pequeño, había vuelto a tener 12 años, quiso gritar, pero se puso a pensar quien le creería el cuento de la Hada Madrina del Tiempo, en eso tocaron la puerta.
-Apurate que se te hace tarde para el colegio.-Era la voz inconfundible de su mamá, salió lentamente, se fue a cambiar, vio a sus padres más jovenes, que antes, esperandolo para desayunar, su papá como siempre desayunando apresurado, pues se le hacia tarde para el trabajo, le dieron algo de dinero.
-Es tu primer día en la escuela secundaria, que te vaya muy bien.- Le dijo su madre mientras lo besaba en la mejilla.-Otra vez recorreria la calle que tantos años recorría para ir a su colegio, el Colegio Nacional “República de Uruguay”, paso más de 11 años, estudiando allí, los primeros años de secundaria fueron los peores, siempre los odio, los chicos que iban a estudiar allí, algunos con bajos recursos ecónomicos, algunos eran abusivos, ese primer año fue el peor para él.

.¿Donde diablos me mando, esta tía?-La ciudad del Callao, primer puerto, única provincia consitucional, no pertenecía a Lima, pero nadie lo dejaba de ligar, él odiaba esa ciudad, de a pocos habían mas violencia, robos, algunos asesinatos, a pesar de que en la etapa de terrorismo no fue muy sentida por alli, o quizás fue consecuencia de eso, la pobreza siempre estuvo presente, recordo la diferencia de tiempos anteriores donde el lechero, venía te dejaba la botella de leche en la puerta, como en la Vecindad del Chavo del Ocho, ahora no se podía hacer eso, porque él mas atrevido venía y se llevaba la botella.

Santiago entre, vio a sus compañeros de reojo, se formo en la cola, para colmo, era lunes, los lunes cantaban el himno nacional, él odiaba por eso los lunes, siempre quería entrar rápido al salón para salir rápido, ese época fue una tortura, odio a la Hada Madrina, como pudo enviarlo allí, en eso algunos compañeros que conoció en primaria, se acercaron a hablarle, pero él los ignoro, no presto atención a las clases, no tomo notas, en el recreo, se acerca al kiosko, y dijo:
-Tiene un cigarillo.
-¿Cómo?-pregunta el señor que atendía.
-Si tiene un cigarrillo.
-Pero los chicos como tú no deben fumar.
-No deben pero si pueden.
-Si, pero tienes tan solo 12 años, aún eres un niño.
-No soy un niño, soy un prisionero.-Santiago decidio escaparse del colegio.

Cuando regreso, su madre, el director, la tutora lo esperaban en la entrada del colegio.
-Hijo, ¿Dónde te metiste?
-Fui por un cigarrillo. Su mamá casi se desmaya por aquella respuesta.
-¿Desde cuando fumas?
-Desde que no venden cigarrillos en este colegio.-Su mamá no dijo nada, se llevo a su hijo, almorzaron en silencio, llego su papá, pero su mamá no le dijo nada.

La noche llego tranquila pero él no pudo dormir, salió en silencio de su casa, camino largo rato hasta llegar a la Plaza Grau, donde se puso a contemplar el mar, estuvo un par de horas, cuando volvió, un par de maleantes se le pusieron al frente, pidiéndolo dinero, estaban algo drogados, él los ignoro, trataron de sujetarlo, pero él se los enfrento, ambos maleantes rieron porque era tan solo un muchacho de 12 años, pero al ver que tumbo a uno y empezo a patearlo, el otro huyo del lugar.

Cuando llego a casa, su madre lo esperaba.
-¿Donde estabas?
-En la Plaza Grau.
-¿No es un lugar peligroso?
-No para mi.
-¿Que te pasa, hijo? Dime.
-Odio el colegio, odio este lugar, me quiero ir de aqui.-Su mamá lo abrazo.
-Buscaremos la manera de solucionarlo, dame una semana.

La mudanza

Aguanto una semana mas en el colegio, no hablaba con nadie, no volvio a escaparse, ni fumar a escondidas, hasta que sus padres le dieron una noticia, al llegar ese lunes a casa.
-Nos mudamos.
-¡¿Queeeeeeeeee....?!
-Que nos mudamos, hable con tu papá, tenemos ahorrado algo de dinero, lo habíamos planeado antes, y la verdad, no quiero vivir en este lugar, el barrio se esta poniendo peligroso, y ya que no quieres tampoco estar este lugar, nos mudamos.-Santiago se sintió feliz, como se puede sentir feliz un adulto de 30 años en un cuerpo de 12.

Todo el proceso de mudanza fue pesado, Santiago estaba tan feliz que ayudo en todo en la mudanza, se mudaron cerca de un Instituto de Inglés, la primera noche fue bastanta fría, en San Miguel, las noches eran así, pero a Santiago no le importo sentir un poco de frío, al día siguiente fueron a visitar colegios, hasta que decidieron ponerlo en un Colegio Preuniversitario Trilce que quedaba muy cerca de su casa, sus papas trabajaron mucho para darle la vida que quería, a Santiago, que trataba de compensar con buenas notas en el colegio.

Su vida social mejoro bastante, tenías muchos amigos, salía mas, iba a los supermercados a pasear con ellos, o quizás al cine, a los juegos de Marinapark, asi llego la adolescencia sin avisar, asi como sus primeros besos, las primeras salidas a la discoteca, sus primeros avatares sexuales, incluso ya había decidido en que universidad estudiaría, en la Universidad Católica, estudiaría Ciencias de la Comunicación.

De pronto, quiso dar un paseo, esta vez solo, por Plaza San Miguel, se entretuvo viendo escaparates, hasta que se topo con una extraña señora, vestida de rosa, con un extraño sombrero del mismo color, que encima tenía una especie de flamenco, al comienzo no la reconoció.
-¿Vives una vida feliz?.-Le pregunto La Hada Madrina del Tiempo.
-Por supuesto que sí.
-O.K......¿Seguro?
-Seguro.
-¿No extrañas nada de tu vida anterior?
-No, no extraño nada.
-O.K. Te dejo en paz, que tengas suerte, Bye Bye.

Esa noche, echado en su cama, rodeado de muchas cosas, juegos electrónicos, ropa, símbolos de una vida acomodada, se sintió solo y vacio, trato de recordar la vida que había tenido antes, aunque su memoria se había puesto algo terca para ese tiempo, fue en vano, no pudo dormir esa noche.


La Boda

Ingreso a la universidad, y termino pronto, como entrar y venir, fue todo un suceso en ella, conoció a Susan, una san miguelina, de pelos negros, mirada ensoñadora, de piel canela, la hizo su enamorada, pasaron un par de años, antes de terminar la carrera, la hizó su novia, tenía un buen trabajo, una linda novia, un departamento que pudo comprar con sus ahorros, andaba en auto, los papas le ayudarían a organizar la boda.

Se habia olvidado de toda esa historia de una vida anterior, de la Hada Madrina del Tiempo, pero necesitaba algunos documentos del registro público de su lugar de nacimiento, tuvo que ir a la Municipalidad del Callao, el trámite fue largo, pero termino antes del mediodia, además había ido en carro, saldría rápido de ese lugar que no había querido pisar, pero en vez de eso, se detuvo ante la puera de que lo que fue su antiguo colegio, toco la puerta, le pidió a la portera le dejará entrar, pues era un ex-alumno, mientras caminaba por el lugar, por el gran patio de primaria, los recuerdos se le vinieron a la mente, así como las lágrimas, él que se creía tan insensible.

Luego decidio visitar su antigua casa, él había vivido en la Quinta San Francisco de Asís, ahora con rejas en la entrada, en la primera escalera de la derecha, en el departamento de la izquierda, en el número 14, subió, toco la puerta, unos niños lo recibieron, luego salió la mamá de los niños, Santiago le conto la historia, le pidió lo dejará pasar, fue bien recibido, la mujer le invito una taza de té, Santiago se puso de pie, le pidio le dejara ver la habitación, ella trato de excusarse era la habitación de los niños y estaba algo desordenada, pero Santiago insistió tanto que logro entrar, miro todo, se acerco a tocar las paredes, se arrollido y lloro.

Salió apurado, iba a toda velocidad en el auto, grito y llamo a la Hada Madrina pero esta nunca apareció, estuvo en cama una semana, nada paso, ni cambio, decidió conformarse con su destino, llego el día de la boda, todos los invitados iban llegando a la iglesia, él estaba en su departamento alistandose, Susan no dejaba de timbrarle al celular para apurarlo, él dicidió apagarlo, subió al auto, invoco una vez más a la Hada Madrina, esta apareció a su costado.
-¿Estas seguro?-Pregunto.
-Segurisimo.-Respondió él, ella coloco su mano derecha sobre el volante, lo cual el auto acelero mas de lo debido hasta chocar con un micro, Santiago cayo hacia atrás, al levantarse, se encontraba en el mismo micro donde conoció a La Hada Madrina.
-¿Que paso?.
-El micro choco con un auto.- Respondio un pasajero, todos bajaron, dentro del auto, habia una mujer de extraña vestimenta gris, con lentes negro de sol, encima con un sombrero gris, al ver a Santiago le guiño el ojo. Este corrio, tomo el próximo micro, al bajar corrio apresurado, al ser recibido por sus padres, los abrazo y los beso sentenciando.
-Gracias por darme el mejor lugar para vivir.